Segunda fase del acuerdo de cielos abiertos entre EE.UU. y la UE.
Compañías aéreas
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sábado 26 de junio, 2010
La firma en los últimos días de presidencia española de la UE del acuerdo para la implementación de la segunda fase de la política de cielos abiertos negociada entre la Unión Europea y Estados Unidos reconoce la importancia de la primera fase y asume la dificultad de avanzar en el itinerario inicialmente previsto. No cambia sustancialmente el escenario actual.
Análisis completo de Aeroinfo:
El mercado aéreo intercontinental existente entre la Unión Europea y Estados Unidos es el más importante del mundo y, como el resto del sector, ha padecido un exceso de regulación que ha limitado su crecimiento. Cualquier avance en su liberalización supone un estímulo al crecimiento y una potencial mejora de la competencia en el mercado. Indudablemente el Atlántico Norte es un laboratorio para el sector del transporte aéreo a nivel mundial y los progresos que se hagan en su apertura serán replicados en otras regiones y empleados como argumento en futuras negociaciones de la UE. Esencialmente la situación actual y vigente en un futuro próximo permite volar a cualquier compañía aérea de la UE o de EE.UU. desde cualquier aeropuerto de de los países miembros de la Unión y cualquier aeropuerto de Estados Unidos. Este hecho es el más importante y el que queda garantizado según el marco acordado y cofirmado por ambas partes. No se ha avanzado ni se avanzará en un futuro próximo en la posibilidad de adquirir la totalidad o una mayoría de control de las compañías aéreas estadounidenses por parte de capital europeo lo que hace en la práctica improbable que suceda, a sensu contrario, en Europa. Tampoco se ha avanzado en la solicitud europea para que EE.UU. permita a las aerolíneas europeas volar internamente en el país comop continuación o primer tramo de un vuelo desde o hacia la UE. La primera limitación tiene que ver, en realidad, con la posibilidad de globalizar el sector a imagen y semejanza de otras industrias mikentras que la segunda, la posibilidad de realizar vuelos domésticos en EE.UU. es de escasa relevancia. El hecho más importante es, sin duda, que la Unión Europea asume y ejerce su competencia como órgano negociador con el exterior, en este caso con los Estados Unidos. Este hecho, que se verá replicado en el futuro, reconoce a los países miembros como una sola entidad y asume el peso conjunto y el liderazgo de todos ellos en un sector clave para la economía mundial.